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Ropa de segunda mano, vintage y retro: diferenciando conceptos que se suelen confundir

Hemos llegado a un punto donde nuestros closets, los puertos de países en vías de desarrollo e incluso los vertederos están llenos de ropa. Actualmente, la producción de prendas es más acelerada que en los tiempos de nuestras abuelitas.

Sin duda, esta generación puede encontrar mil versiones de un solo producto en el mercado, porque estamos en uno de los periodos de mayor consumo. Pero esto mismo ha hecho que el descarte sea más común, gracias a la obsolescencia programada, ocasionada por la baja calidad de materiales que se usan al producir.

La misma condición de los productos incide en el bajo costo y su accesibilidad para casi todas las personas. Contra el desperdicio textil se han pronunciado personas, empresas e incluso emprendedores que buscan otra manera de generar ingresos, como lo hicieron estas 6 iniciativas locales.

Ahora, con el boom de la movida eco y la popularidad de la sostenibilidad en el sector de la moda, la desinformación juega un papel significativo por los datos y términos que se difunden.

Por eso es tan importante actualizarse y conocer a fondo cada término que surge y se relaciona con el movimiento. En este caso lo enfatizamos para la reutilización y el comercio de la ropa que ya existe.

Ropa de segunda mano

Es un término que se usa para definir la ropa que obtenemos de otras personas, que ya no les quedan o no va con sus estilos y quieren que otras personas les den un nuevo uso.

Esta práctica ha ganado mucha popularidad en los últimos años. Incluso existen tiendas que se dedican solamente a vender ropa de segunda mano, donde las donaciones y la reventa son protagonistas.

Aunque existen muchos prejuicios sobre la compra de ropa de segunda mano, por ser usada —pues algunxs piensan que es sucio, deteriorado o anticuado—, es algo que seguramente todxs hemos hecho al menos una vez en nuestras vidas, así sea al recibir algún regalo de un familiar.

Es nuestra mejor opción al momento de comprar una prenda, pues tiene una historia y seguramente está hecha con materiales más duraderos por haberse creado años atrás. Esta es la principal diferencia con una prenda nueva: la usada ya tiene tiempo e historia.

Vintage

Si estuviéramos jugando cultura chupística sería difícil mencionar las marcas o tiendas que son vintage realmente, porque la mayoría se aprovecha de este término para vender  ropa de segunda mano.

Para que una prenda sea vintage tiene que ser de  hace mínimo 20 años y estar hecha con materiales de calidad, que garanticen su durabilidad.

El término tomó popularidad en el siglo pasado, para referirse a los vinos más finos hechos en una determinada región. Pero fue en los años 70 aproximadamente que comenzó a usarse para referirse a las prendas hechas en las décadas de los 30 o 40.

El cambio de estilos, materiales y procesos de la época permitió que las personas valoraran más no solo las prendas, sino  los objetos —radios, artículos para cocina, muebles, etc.— de décadas pasadas.

La ropa vintage suele tener un precio más elevado que una prenda nueva, pero es porque es un modelo auténtico, que tiene un valor histórico por tener una composición diferente a las piezas actuales. Además, pasan por procesos y cuidados especiales para no deteriorar los materiales que la componen.

Retro

Lo retro hace referencia a la estética de época pasadas. Puede estar representado a través de una canción, una pieza de arte o una prenda de vestir. En el sector de la moda, algunos diseñadores y marcas han optado por crear colecciones de estilo retro, mayormente de los años 70, 80 o 90.

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Colección Versace otoño-invierno 2021 al mejor estilo retro. Foto: Versace.

Algunas características del estilo retro de esa época son los colores neón, el polka dot o las rayas, que no solo están representadas en los cortes o las telas de las prendas, sino también en el maquillaje y el peinado.

El estilo vintage está relacionado con lo retro, porque ambos muestran a través de lo visual la estética de otra época. Pero la diferencia es que lo retro fue fabricado recientemente e inspirado en el pasado, mientras que el vintage es auténtico de ese momento.

Por otra parte, la ropa de segunda mano se distingue porque su valor viene del reúso de la misma, a diferencia del vintage o retro donde la estética del pasado es más importante, ya sea como algo que permanece desde entonces o como inspo para crear algo nuevo.

Así que la próxima vez que veas a alguna marca o emprendimiento comunicándose bajo estos términos, chequea que de verdad estén usando el adecuado.

Porque comprar de segunda mano o vintage es lo mejor que podemos hacer para conectar de cerquita con las prendas que ya existen.

Somos un equipo independiente impulsado por la pasión de informar sobre las problemáticas de la industria de la moda local y generar soluciones. 

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