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Collage: Laura Jean

La moda según el contexto social: ¿lo que vestimos define lo que somos?

A un mes de nuestra primera convocatoria del Círculo de Lectura, los encuentros han sido nutritivos porque se han escuchado perspectivas sobre la moda de distintas personas. El sábado 10 de julio, a pesar de haber sido semana flexible, la sesión fue por Google Meet debido a los acontecimientos ocurridos en Caracas los días anteriores.

En esta ocasión la discusión fue sobre la ropa según el contexto social. Aunque a través de las prendas podemos mostrarnos al mundo, también existe una serie de reglas al vestir que giran en torno al lugar, la ocasión o el tiempo.

«Las prendas forman parte de un lenguaje y al usarlo somos parte de un contexto social.»
Lindys Vásquez
Estudiante de Sociología

Con esta frase de Lindys Vásquez comenzamos nuestra discusión sobre la protesta social a través de la vestimenta. Es muy diferente vestir para el trabajo que para un paseo en el campo o la playa. Se pueden romper las convenciones usando el vestido inadecuado como forma de protesta.

El contexto social de las prendas

El acto de vestirnos es una forma de adaptarse a la vida social. Somos nosotros quienes les damos vida a las prendas ya que, por sí mismas, no son capaces de transmitir nada. Hoy en día nos vestimos por comodidad, para favorecernos o para cumplir con los estándares sociales. Sin embargo, como mencionaba Mima Cortez de TodxsPodemosSer:

«El futuro de la moda debería llevar hacia sentirse mejor y no a imponer mercados absurdos.»
Mima Cortez
TodxsPodemosSer

Abordamos la manera en la que la sociedad ha avanzado, pues la industria textil y la tecnología van de la mano para crear fibras que expresen las emociones. Por ejemplo, un caso de uso importante es para niños autistas que se les dificulta expresar sus sentimientos.

«Es bueno pensar la inclusividad desde todos los aspectos, anteriormente era muy elitista y exclusiva.»
Laura Jean
Diseñadora e ilustradora

El futuro de la moda

Somos más libres al vestir que hace 100 años, aunque todavía nos queda un largo camino para romper con los estereotipos que nos han impuesto al vestir. La opresión ha cambiado, ya no se da a través de prendas icónicas como el corsé, sino que, ahora se da de forma psicológica, cultural y emocional. Respecto a esto, Vanessa Luy, diseñadora de modas, comentaba:

«Como diseñadora, entiendo que las prendas y las siluetas son para resaltar la figura del cuerpo, pero como asesora respeto a quien le guste usar una silueta que no sea la suya por que la comodidad no se negocia y no hay nada más deprimente que usar algo que no va contigo.»
Vanessa Luy
Diseñadora de modas

Este futuro tiene que acabar con la opresión que ha inculcado la moda en la imagen de las mujeres. La sociedad impone una carga a las mujeres al vestir: considera que al usar ciertos complementos y accesorios las expone más a agresiones sexuales.

«Ligar la ropa con el consentimiento es no tener los pies sobre la tierra.»
Natasha López
Estudiante de Estudios Internacionales

La ropa no tiene que ver con la sexualidad

Es común ver cómo dentro de las campañas —giren o no en torno a la moda— se usa el cuerpo de la mujer como objeto de sexualización y consumo. Manuel Colón comentaba que las mujeres en bikini son un elemento constante en las publicidades de cervezas. Marielvin Blanco agregó:

«También eso pasa mucho en los eventos de boxeo. Las mujeres que identifican los rounds siempre van casi desnudas, en un ambiente que culturalmente es solo masculino»
Marielvin Blanco
Estudiante de Filosofía

Sesión II - El vestir y la corporeidad

El sábado 17 de julio finalizamos nuestro primer Ciclo del Círculo de Lectura, encuentros donde personas de distintos entornos intercambiamos ideas en torno a la moda, basándonos en fragmentos del libro Guía para Vestir sin Trabajo Esclavo y El Cuerpo y La Moda: una visión sociológica.

La industria de la moda es un sistema global que se manifiesta a través de diseños en pasarelas, seguimientos de tendencias y medios que se sostienen por imponer reglamentos al vestir.

«Las reglas no se adaptan a la cultura. Tratamos de copiar algunos modelos occidentales porque es lo que se considera bueno. Lo latino, lo vulgar, lo tercermundista, está mal.»
Soimar Carrillo
Hermanas Naturales

En todos los mercados hay un fin objetivo: vender. Analizar la industria de la moda es importante para entender cómo se rediseña continuamente, ya sea para ‘innovar’ o para mantener su poder económico. A propósito de esto, Mima Cortez comentó:

«En el caso de las flappers, el movimiento que comenzó después de la Primera Guerra Mundial, no quería establecer clases sociales sino romper con lo establecido»
Mima cortez
Todxs Podemos Ser
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La actriz norteamericana Louise Brooks, una de las primeras actrices flappers.

Las prendas y el vestir como argumentos

Vestirnos es una práctica diaria que se relaciona con nuestras emociones y pensamientos. Nos acondicionamos a los espacios para vestir de ciertas maneras y esta acción muchas veces la realizamos de forma inconsciente.

Los lugares que transitamos fueron hechos para la mirada masculina, por eso se piensa que si una mujer muestra sus piernas en

«Lo mismo sucede con las niñas por ejemplo. No se debe cambiar la vestimenta en los niños sino cuestionarse por qué crees que es sexualización, hay que cambiar los pensamientos del otro en vez cambiar maneras de vestir.»
Laura Jean
Diseñadora e ilustradora

El espacio y el tiempo son dos conceptos que consideramos —quizás inconscientemente— al vestir. Por ejemplo, transitar una calle vacía de noche con una falda no tiene la misma repercusión que hacerlo en una piscina.

«Cuando voy a usar el Metro de Caracas pienso dos veces si usar una falda o short. Me he sentido incómoda por vestir como quiera en el transporte público y no me parece que tenga que cambiar mi manera de vestir para que otra persona no pueda cometer un delito.»
Natasha López
Estudiante de Estudios Internacionales

La percepción debería ser una transformación

Las prendas de vestir han evolucionado con el tiempo, se han encogido las faldas, ahora hay más variedad de modelos de camisas y también prendas ‘masculinas’ se han adaptado a lo ‘femenino’.

La percepción que se tiene al vestir está más presente en lugares públicos como centros comerciales o supermercados, al no permitirte entrar por llevar una u otra prenda.

«Recuerdo que cuando iba al Sambil de mi ciudad y no permitían a las personas pasar porque llevaban shorts o no estaban ‘bien vestidos’.»
Elizabeth Silva

Cuando de vestir se trata hay una serie de obstáculos que se presentan a través de preguntas en los pensamientos. ¿Para dónde iré? ¿Me dirán algo en la calle por lucir así? ¿Las personas entienden que mi cuerpo puede llevar lo que yo quiera? son algunas dudas que todavía retumban en nosotros antes de salir a la calle.

Después de todo, la ropa es una tela que nos cubre desde que nacemos y que, al pasar el tiempo, ocurre una conexión emocional: nos sentimos mejor cuando usamos ciertas prendas y complementos. La percepción al vestir debería ser la próxima transformación de la industria de la moda.

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